lunes, 27 de febrero de 2017

COMPETENCIAS Y ROL DOCENTE EN LA SOCIEDAD ACTUAL

Hablar de educación en la sociedad actual va más allá  de un proceso de enseñar y de aprender, pues la educación se ha convertido  en un acto aplicable a la vida del ser humano, en una acción  significativa y con significado,  en un espacio en donde cobra vida la didáctica, la ciencia, la tecnología, la transformación, la innovación, las herramientas tangibles, los educandos como centros del proceso y constructores de su propio saber y  los docentes como agentes posibilitadores, idealistas, orientadores, guías, edificadores de conocimientos y escultores de seres humanos. Esto con el fin de poder actuar y responder a una sociedad cada vez más compleja, una sociedad caracterizada por un sinnúmero de transformaciones tecnológicas  y una descomunal masa de información que se producen en todos los ámbitos de la actuación humana. Es entonces, en donde el rol y perfil del educador debe estar preparado para ofrecer a los estudiantes oportunidades de aprendizaje  que respondan y sean coherentes al medio y sociedad en la que se desenvuelven y al mismo tiempo, los ayuden a enfrentar los nuevos retos que esta misma les exige.


En este sentido, los maestros de este tiempo deben desarrollar una serie de competencias, entendidas según Monereo  (2.009) como el “conjunto de conocimientos y estrategias que pueden permitir a un docente afrontar con éxito los problemas, conflictos y dificultades que de forma más habitual se le presentan durante su ejercicio profesional” (P. 1). Tomando como referente esta concepción de Monereo, se puede afirmar entonces, que el maestro además de saber y conocer acerca de  su propia rama, debe saber enfrentar asertivamente los problemas, retos y transformaciones constantes de la sociedad actual. Es decir, debe empoderarse de competencias que contribuyan a mejorar los procesos educativos y cumplan con las expectativas de los educandos, el contexto y necesidades propias de la era en la que nos encontramos.



A razón de esto, diferentes autores han establecido y propuesto competencias profesionales docentes.    Perrenoud  (2004:15-16), Zabalza (2003), Valcárcel (2005), Pérez, 2005 citados por Tejada  (2009), proponen  una serie  de competencias docentes,  enmarcados en la planificación,  comunicación,  organización, gestión y liderazgo, manejo de nuevas tecnologías y evaluación. Por su parte,  Tejada propone un nuevo escenario de actuación profesional. En el que considera las  competencias en una  doble dimensión: social y personal. En el primer caso, la dimensión social, determina a las “incumbencias” en clave de funciones que se desarrollan y le son propias a un profesional específico; en el segundo caso, la dimensión personal de la competencia, se  remite al conjunto de saberes (recursos personales) para actuar competentemente.  Para las cuales, propone las siguientes competencias:





Estas,  sin duda alguna ratifican el rol docente como elemento clave en la mediación, transformación, el cambio y la innovación. Es decir, en palabras de (Tejada, 1999, 2002) el dominio de nuevas competencias profesionales que garanticen tanto el saber, como el saber hacer, el saber estar y el hacer saber en y con TIC. Saberes, que deben estar presentes en esta era digital, en donde a diferencia de otros tiempos en la que los estudiantes estaban influenciados por los amigos, vecinos, la revista del momento y el docente como autoridad y líder están totalmente atrapados por las nuevas metodologías: el internet, el celular, el pc, el televisor; las cuales deben estar en funcionamiento no solo en los momentos libres de los dicentes sino inmersos en cada proceso, especialmente en los que atañen a la enseñanza- aprendizaje.


Por otro lado, la UNESCO (2008) a través del proyecto ECD-TIC apunta, a mejorar la práctica de los docentes en todas las áreas de su desempeño profesional, combinando las competencias en TIC con innovaciones en la pedagogía, el plan de estudios (currículo) y la organización escolar; aunado al propósito de lograr que los docentes utilicen competencias en TIC y recursos para mejorar sus estrategias de enseñanza, cooperar con sus colegas y, en última instancia, poder convertirse en líderes de la innovación dentro de sus respectivas instituciones. El objetivo general de este proyecto no es sólo mejorar la práctica de los docentes, sino también hacerlo de manera que ayude a mejorar la calidad del sistema educativo, y para esto,  proyecto ECD-TIC especifica las competencias necesarias para alcanzar estas metas y objetivos enfocados en tres aspectos:






En definitiva, adquirir y desarrollar estas  competencias abren nuevos escenarios y amplían significativamente el perfil docente. Además, hace que se tome conciencia acerca de los cambios que deben surgir desde las concepciones, las practicas, el currículo, el significado de enseñar, aprender y evaluar  y desde la necesidad de dejar de ver el aprendizaje como un proceso individual para convertirlo en un trabajo social, colaborativo   que debe impulsar proyectos de innovación que mantengan la ilusión y  el compromiso por aprender. Relacionando este proceso, como la oportunidad de interactuar, jugar, construir, disfrutar y como la oportunidad de saber- saber, saber – hacer y saber- ser. 

REFERENTES

Monereo, C (2009) Las competencias profesionales de los docentes.
Tejada, J (2009) Competencias docentes. Revista Profesorado. Vol 13, núm. 2.
UNESCO (2008) Estándares de competencias en TIC para docentes